Se muestran los artículos pertenecientes a Diciembre de 2006.
03/12/2006
Estrella se lleva un buen susto.

(Ramón toca el timbre. En la mano porta una llave. Con gesto descompuesto, llevándose la mano al pecho, cae al suelo. Estrella abre la puerta.)
Ramón: Una ambulancia..., Estrella. Tengo un infarto.
(Estrella entra en casa. Sale enseguida, con un cojín y una manta, hablando por el teléfono móvil)
Estrella: ...sí, sí. Una ambulancia. ¡Urgente! A la calle Bello, número 86, 1º izquierda.
(Cuelga el teléfono que deja sobre la consola del hall. Se acerca a Ramón. Coloca el cojín bajo su cabeza y extiende la manta por encima.)
Estrella: ¡Ay, ay, ay,... Ramón!
... (... continúa)
08/12/2006
El coro del colegio

¡Ufff, vaya sueño más tonto!, me dije al despertar. No han pasado años ni naá desde que abandoné el colegio. ¡Madre mía! Y Ramón... ¿está bien?, me levanté de la butaca. Comprobé que los aparatos del goteo funcionaban correctamente y le di un beso en la frente. Dormía, sedado. Hacía un par de horas que un celador lo había subido a la habitación, superado el infarto. Volví a la butaca desde donde vigilaba al enfermo. Para matar el rato de aquella larga noche, me puse a recordar el sueño que acababa de tener y que me había hecho tanta gracia.
En la capilla del colegio asistíamos a Misa. La monja que daba clase de música elegía, entre las alumnas, las integrantes del nuevo coro de cantoras. Por el pasillo, iba arriba y abajo, atenta a nuestras voces cuando, hecha la entrada por el cura que oficiaba la misa, nos poníamos a cantar. Yo quería ser una de las elegidas así que, cuando la monja pasaba a mi lado, me esforzaba por hacer una buena interpretación. Con desesperación la veía pasar, señalando con el dedo aquí y allá, sin fijarse en mí.
A pesar de ello, mi ánimo no decaía.
... (... continúa)10/12/2006
Los abuelos tienen un parque
El 8 de diciembre, en el informativo de TVE1, dieron la noticia de que en el barrio de Triana, en Sevilla, se ha montado el primer parque destinado a la Tercera Edad. Es un conjunto de aparatos para ejercitar los entumecidos miembros de su cuerpo con el objeto de recuperar movilidad y, en consecuencia, libertad de movimiento. Ruedas con una manilla que hay que agarrar con las manos y tirar de ella para dar vueltas; otros aparatos para ejercitar las piernas, columpios,... Todo lleno de mucho color. Muy parecido, en el diseño, a los parquecitos infantiles. Aplaudo esta iniciativa y espero que cunda el ejemplo. Hasta ahora, que yo sepa, había que recurrir a los centros de rehabilitación para poder realizar esos ejercicios.
15/12/2006
Sustancias radioactivas

Ramón se alojaba en mi casa desde que salió del hospital tras el infarto de miocardio. Así que, en cuanto desmonté el tenderete del mercado y cargué la mercancía en mi motocarro, marché rapidito para casa. A Ramón le gusta comer temprano. Para mi sorpresa, lo encontré acompañado de un hombre extraño. Más que un hombre parecía un niño viejo, por su pelo blanco y la piel arrugada. Ramón me lo presentó como Lendo, su hombre de confianza en el Castillo de Abuelolandia. Amablemente, me acerqué para besarle en las mejillas, pero él me puso sus cejas para que las besara. Ramón aclaró que era el saludo entre los miembros de la Asociación Cejasblancas. Le besé las cejas y él me las besó a mí. Era evidente que yo formaba parte de la asociación.
De nuevo se planteaba el tema de Abuelolandia y la Asociación Cejasblancas. Hasta ahora me tomaba a broma lo que Ramón decía de su castillo, pero empiezo a temerme que habla en serio. Él me dijo que lo heredó de un pariente sin descendencia. Pero no quiso contarme más cosas. Dice que, cuando se ponga bien, me llevará en su caballo blanco hasta allí y podré ver la obra que realizan. Él me habla con cara de dulce niño encantado con su juguete y yo me siento como una princesa enamorada. ¡Ay, mi amor!, me nace un suspiro.
... (... continúa)
